Confiar en el médico reduce el dolor

Los inconvenientes pueden ser parcialmente aliviados sólo basándose en la identificación y confianza en el profesional de la salud. Confiar en el médico reduce el dolor.

Inspirada por los trabajos que señalan que los pacientes se sienten más satisfechos cuando son atendidos por los médicos de la misma etnia, la neutocientífica Elizabeth Ellosin decidió investigar si la sensación de identificación trae repercusiones más directas para la salud. En conjunto con otros científicos de las universidades de Miami y del Colorado, ambas en los Estados Unidos, se evaluó cómo la dinámica en los consultorios puede influir en el nivel de dolor.

“Los inconvenientes también tienen un componente mental. Y es en esa interacción entre los aspectos psicológicos y fisiológicos que estamos interesados”, explica la experta en un comunicado.

El experimento fue llevado a cabo por medio de encuestas sobre ideología política, religión, roles de género y otras prácticas. Los participantes fueron separados en dos equipos con base en las respuestas, pero no sabían con detalle cuál fue el criterio utilizado para la división. Según los estudiosos, esto fue hecho a propósito para generar un sentimiento de reconocimiento, aunque abstracto, entre los integrantes de cada grupo.

Los sujetos fueron instruidos a participar de una simulación, en la que se incluía un procedimiento que provocaba malestar similar al de una inyección. Para cada integrante, fue designado un papel, ya fuera el de médico o el de paciente, siendo que estos últimos interactuaban con los dos equipos.

Que sepas que confiar en el médico reduce el dolor

Que sepas que confiar en el médico reduce el dolor

“Predijimos que los pacientes afirmarían sentir menos dolor cuando estuvieran con un médico de su propio grupo que con el del otro. También esperábamos el resultado de que confiaran más en el médico y se sintieran identificados con él”.

Y eso es exactamente lo que sucedió. ¿Cuál es el motivo? Los expertos creen que el profesional de la salud puede actuar como un placebo. Este efecto se explica por el poder del cerebro, que libera sustancias analgésicas cuando cree que algo o alguien van a ayudar a aliviar determinado problema. “Nuestra hipótesis, con base en lo que estamos viendo, es que confiar y sentirse cerca del asistente que está realizando el procedimiento doloroso crea un impacto que atenúa el dolor y la incomodidad”, explica la neurocientífica.

Claro que, en el día a día, no siempre es fácil elegir a dedo a la persona con quien nos vamos a consultar. El punto principal de la investigación es crear y probar nuevos métodos que puedan ser utilizados, en un futuro no muy lejano, por los médicos; con el fin de atenuar el dolor y dejar a los pacientes en situaciones más cómodas.

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